Dilectia - Microcosmos absoluto


Capítulo I - Poema nº 20

Aun recuerdo a Enrique, detrás de una taza de café hirviendo en aquella tasca de Arturo Prat, con su voz aguda, pero de alguna manera profunda, compartiendo con nosotros la filosofía de su vida, la conclusión de su historia de amor roto con Estela:

"Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido"

Más tarde, Pablo recogió aquella lección en su libro. Un poema precioso, que todavía me hace recordar momentos donde todo era más sencillo. Sufríamos por cosas más importantes, como el amor y las ideas, el resto no importaba.

Con el tiempo, descubrí que el olvido no es largo. Es el recuerdo lo que perdura y nunca se marcha. Se convierte en una parte de nosotros, como lo son las manos o el pelo. No siempre somos conscientes de que respiramos, pero no por ello nos olvidamos de hacerlo.


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