Capítulo XII - Carta de El Alierkh
Soy El Alierkh y cuando me crearon, también me asignaron una misión en este mundo; acabar con la decepción y el desengaño.
En otras palabras, soy un asesino de ilusiones.
Me enseñaron que cada ser humano no solo inventa su futuro, sino que pinta el destino de la humanidad completa. Con los mismos rotuladores, cada cual dibuja un cuento diferente, y el tiempo, en su implacable juicio, los saca a todos de su error.
Yo, sin embargo, tengo la mirada clara. Sé que moriré y que mi pasado me ha hecho lo que soy. Poco más.
A cambio de mi trabajo, sólo recibo de vosotros miradas de sucio desprecio. El hombre es un ser desagradecido. Ignorante. Prefiere soñar que vivir. Agota su tiempo y se ahoga en su propia mentira.
Sé que nunca acabaré con la ilusión de toda la humanidad. No seré yo, pero alguien después de mi os traerá una gran noticia y la última esperanza del futuro soñado desaparecerá como también lo harán vuestras lágrimas.
Soñad mientras podáis, preparaos para vivir.